Y qué pasa?
Actualmente las creencias y las prácticas de ocultismo han ganado seguidores a cada día en la sociedad y han conquistado muchos simpatizantes aun en el medio evangélico. Es cierto que el verdadero cristiano tiene su ética apoyada en la Biblia, la Palabra de Dios. Y su responsabilidad es mantenerse alerta en un mundo dominado por Satanás. Por otra parte está el hombre posmoderno que viene aceptando todo con facilidad: prácticas que comprometen su vida espiritual y que van en contra a los valores morales que han impuesto Dios, le están pareciendo normales. De entre tantas prácticas, vamos a analizar el Halloween, que parece ser un entretenimiento sencillo e inofensivo.
Halloween, mejor dicho, ‘Día de las Brujas’, es una festividad importada de los Estados Unidos. Inmigrantes irlandeses fueron quienes llevaron a los EEUU esa conmemoración a mediados del siglo XIX. Es una fiesta conmemorativa que se celebra, en la mayor parte del mundo, el 31 de octubre. Se cuenta historias de terror sobre fantasmas; se disfrazan y se hace algunos juegos no inocentes. Se destaca por la mezcla de elementos religiosos y seculares. Como a nosotros nos toca la vigilancia y la investigación, vamos a eliminar algunas dudas a estas preguntas: ¿de dónde origina todas las prácticas unidas al halloween? ¿Cuáles son sus orígenes? ¿Qué se sabe sobre su historia? ¿En qué está fundamentada esta tradición?
La historia y origen de halloween
La palabra halloween origina del ‘All Hallows Even’ cuyo significado en inglés es ‘El día de los Santos’. La víspera del ‘Día de los Santos’ era el ‘All Hallows Day’. La palabra ‘Hallow’ en el inglés antiguo designaba ‘persona santa’, o sea, el día de los santos era llamado el día de todas las ‘personas santas’. En ese día los católicos rendían homenaje a todos los santos. Con el correr del tiempo empezó a llamarlo ‘All Hallows Even’, como ‘Hallowe’en’ y posteriormente ‘Halloween’.
Las celebraciones paganas de los antiguos célticos apoyaron el ‘halloween’ o ‘día de las brujas’. Los célticos habitaban en Galia y en las Islas de Gran Bretaña en los años 600 a.C. y 800 d.C. Vivieron en una región de Austria, cerca del sur de Alemania. La cultura de ellos valoraba rituales y tenían la costumbre de alabar a los dioses de la naturaleza. El ‘halloween’ era una fiesta hecha por ellos entre el 30 de octubre y el 02 de noviembre. Marcaba el final del verano, o inicio del año nuevo en el que ellos llamaban samhain – pronuncia sa-ma – que en su idioma que significa ‘el final del verano’.
El Samhain era conmemorado el primer día de noviembre con mucha alegría y homenaje a los dioses y a los muertos. Ellos creían que en esa fecha se establecía una relación entre el mundo de los muertos y el mundo de los vivientes, es decir, los espíritus de los muertos volvían a convivir nuevamente entre los vivos. Creían que los espíritus dejaban el cementerio para poseer los cuerpos de los vivientes; de ahí que, en ese día, para que los fantasmas se intimidaran, ellos ponían en las casas objetos asustadizos: calaveras, calabazas adornadas, huesos adornados y muchos otros.
Halloween, Día de los Muertos y Día de los Santos
Durante la Edad Media al halloween se lo conoció, en Europa, como fiesta pagana y prohibida. Entonces, cambiaron el nombre para ‘Día de las Brujas’. Para que la gente no pensara que fuera una influencia pagana en Europa Medieval, la iglesia creó el Día de los Muertos, estableciéndolo el 02 de noviembre; en esa fecha el halloween recibía un camuflaje. La incorporación de tradiciones paganas en sus festividades fue un medio usado por la iglesia para convertir personas en adictos de la fe católica. Hoy por hoy, el día de los muertos se celebra con misas y festejos en homenaje a los muertos. Los vivos rezan por los cristianos que están en el purgatorio – lugar donde los justos deben purificar sus pecados –; pues creen que es en el purgatorio que las almas tienen que padecer penalidades.
El catolicismo tradicional romano nombraba de santos, hombres y mujeres virtuosos y los santificaba tras morir. Se nota hasta hoy, los que creen y enseñan que los santos están más próximos de Dios y que tienen poderes para realizar milagros en la tierra.
Además de rendirles homenaje, les piden dirección para sus vidas. Apoyado en esa creencia el Papa Bonifacio IV, en el siglo VIII, oficializó el 13 de mayo como el ’Día de los Santos’. Después el Papa Gregorio III trasladó la fecha para el 1er de noviembre. De ahí que las tradiciones del Samhain (final de verano) se incorporó a las actividades del día de los santos, y ello motivó algunos descendientes célticos a amar el catolicismo. Hubo, por lo tanto, una mezcla de creencias cristianas (católicas) y paganas.
Es imprescindible que uno busque la visión que tiene la Biblia sobre la palabra ‘santo’. Se halla en el Antiguo Testamento aproximadamente 116 veces la palabra hebraica ‘QADOSH’, que significa ‘separado’. Por otra parte, en el Nuevo Testamento, se nota 230 veces la palabra griega ‘AGYOS’ que significa ‘separados por Jehová como Su posesión peculiar’. Vea un fragmento de texto que es una premisa: ‘Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios…’ (1 P 2.9). En la iglesia primitiva, era común llamar los creyentes de ‘santos’, aun no teniendo el carácter completamente formado, (ej.: Hch 9.13, 32; 26.10; Ro 8.27; 12.13; 15.25-26; Ef 4.11-12).
Nuestra posición como cristianos ante el Halloween
La Biblia nos explica que el ocultismo está involucrado en todas las religiones y sectas que incluyan en sus creencias y prácticas: previsiones de futuro, comunicación con muertos y secretos incitantes. En realidad el ocultismo no asombra, ni asquea ni aleja, al contrario, atrae multitudes. Lo que le gusta a la sociedad, la Biblia asegura que es abominable. El hombre del tercer milenio ya cree que ‘lo malo no es tan malo como parece’; con relación a eso Dios dijo: ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce’. (Is 5.20)
Está claro que el halloween en su origen está relacionado a la muerte. Además sus símbolos son elementos asombrosos como: calaveras, monstruos, fantasmas, brujas, gatos negros y otros. Es una vergüenza ver a los padres echando una mano a que los hijos participen del halloween. Se observa en todos los cuentos que las brujas y hechiceros se presentan reverenciando a demonios, con poderes mágicos y ocultos. El que participe del halloween está rindiendo homenaje a los muertos; está creyendo que ellos vuelven para conectarse con el mundo de los vivos. La Biblia condena tal creencia. No se puede estar de acuerdo, porque servimos a un Dios vivo y verdadero. Compruebe en la Palabra de Dios sobre las prácticas de ocultismo y las abominables, Dt 18.9-12 e Is 8.19, 20.
Aparte de la idolatría! La palabra ‘EIDOLOLATRIA’ en griego significa: culto a los dioses falsos’ o ‘adoración de ídolos’. Se refiere a ídolos, imágenes y todo lo que ocupe lugar de Dios en el corazón de los hombres. Lea este consejo:
‘Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?’ (1 Co 10.20-23)
Conclusión
Uno podría decir: ‘Halloween es tan sólo un entretenimiento, ¿qué malo se ve en eso?’. Proverbios advierte: ‘¿Tomará el hombre fuego en su seno si que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?’ (Pr 6.27-28). No se puede actuar con ignorancia, ingenuidad e insensatez. Si uno tiene conocimiento de que algo guarda relación con el ocultismo, se debe abstener. Es necesario huir del malo y de la apariencia del malo.
Es responsabilidad de los padres cristianos hacer entender a sus hijos que el cristiano elige una vida cuya particularidad tiene un precio, pero hay recompensa. Los padres deben asumir el puesto que les fueron otorgados por Dios para el cristiano, sin apartarse de los padrones bíblicos. Orientemos nuestros hijos a respeto del ocultismo de las prácticas y de las festividades.
Referencias
- Bíblia Sagrada (qual???)
- WOODROW, Ralph. Babilônia: a religião dos mistérios. Edição? Editora? Ano?
- BENTON, H. Hemingway (??). Enciclopédia Britânica Barsa. Edição, Editora, ano?
- CHAMPLIN, R. N.; BENTES, J. M. Enciclopédia de Bíblia e Filosofia. Edição? Editora? Ano?
Enéias Manoel dos Santos
Pastor